DETECTA A RIEMPO
La displasia de la cadera, antes llamada luxación congénita de la cadera y actualmente displasia evolutiva o del desarrollo de la cadera, se trata de un desarrollo anormal de la articulación que hay entre el hueso del muslo (fémur) y la cadera, que provoca un desplazamiento hacia fuera del fémur (cuando llega a salirse totalmente se denomina luxación). Se produce antes del nacimiento, durante el parto o incluso poco después de éste.
SU CAUSA
Se desconoce, aunque se piensa que pueden provocarla malas posturas del feto en el útero materno, la herencia familiar, el efecto de hormonas maternas, etc.
Se sabe que hay algunas circunstancias que aumentan las posibilidades de padecerla, como son: antecedentes de displasia de cadera en padres o hermanos, hipertensión arterial materna durante el embarazo, escasez de líquido amniótico durante el embarazo, embarazo prolongado, embarazo múltiple, parto por cesárea, parto de nalgas, recién nacidos muy grandes o muy pequeños, y otras.
COMO SE SABE QUE HAY DISPLASIA
Desde el primer reconocimiento que se realiza a los recién nacidos en la sala de partos, y en las sucesivas visitas de control de niño sano, el pediatra explorará atentamente la forma y movilidad de las caderas del niño para detectar algún indicio de inestabilidad o desplazamiento. En ese caso se realizará una ecografía de las caderas (útil desde el nacimiento hasta los 3-4 meses de edad del niño) o una radiografía de caderas (a partir de los 4 meses de edad) para observar con detalle la articulación, enviando luego al niño al traumatólogo si fuese necesario.
CUALES SON LOS SINTOMAS
Son variables, dependiendo de cuando se produce, del grado de desplazamiento del fémur fuera de la cadera y de la edad del niño.
Desde el nacimiento hasta que el niño comienza a andar no suele producir síntomas, debiendo ser sospechada y detectada por el pediatra al explorarlo.
Más adelante produce un retraso en la edad a la que el niño empieza a andar, con una cojera o marcha de pato. No suele provocar dolor hasta después de los cinco años.
TIENE SOLUCION Y CUAL ES SU TRATAMIENTO?
Depende de la gravedad del desplazamiento y de la edad a la que se diagnostique. Cuanto antes se diagnostique y antes comience el tratamiento, mejor será el resultado.
Se trata de conseguir recolocar el fémur correctamente en la cadera y mantenerlo así.
Desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad esto se consigue mediante la colocación al niño de un arnés o sistema de correas que debe llevar colocado por encima de sus ropas de forma constante, durante varias semanas o meses (generalmente 2-4 meses), hasta que se compruebe la estabilidad de la cadera. Con este tratamiento y en niños menores de 6 meses, la curación se alcanza en un 90% de los casos.
Si la displasia de la cadera se diagnostica una vez que el niño ha comenzado a gatear (más allá de los 6 meses) o el uso del arnés no ha resultado efectivo, el tratamiento es mucho más complejo y molesto, requiriendo la tracción continua de muslo durante varias semanas con un aparatoso sistema de poleas, seguida de una operación quirúrgica (reducción o recolocación de la articulación). Posteriormente, para estabilizarla, se enyesa la cadera durante varios meses. A pesar de un tratamiento tan prolongado y molesto, a veces quedan secuelas: cojera, acortamiento de un muslo, etc.
QUÉ OCURRE SI NO SE HACE TRATAMIENTO DE
Pueden surgir complicaciones a futuro como: osteoartritis, dolor, marcha anormal, diferencia de longitud de los miembros inferiores del niño, menor agilidad, etc.
No quedan dudas de lo importante que es realizar el diagnóstico precoz e instaurar rápidamente el tratamiento, resorte del especialista en Traumatología Infantil.
radiografía de caderas (a partir de los 4 meses de edad) para observar con detalle la articulación, enviando luego al niño al traumatólogo si fuese necesario.
En el caso se Andreita , tuvo suerte ya que le diagnosticaron este problema al mes de nacida ya que su pediatra le pidió a la madre Gleny López que a la bebe le saquen una radiografía para descartar lo mas pronto posible si la bebe presentaba displasia de caderas . Al revisar el medico la radiografía , observo que la bebe si presentaba esta mal deformación, y por ende que se empezó el tratamiento de inmediato ya que mientras mas pronto se trate mejores son los resultados de cura.
Como podemos observar en sus radiografías Andreita a evolucionado positivamente con su tratamiento y esto gracias a que la madre sigue correctamente las indicaciones del medico.
Como podemos ver en la siguiente foto Andreita a su tercer mes sigue con el arnés que se lo pusieron al empezar el tratamiento .
Este es un caso mas de ejemplo de que si tiene cura la displasia.
La mayoría de los ciudadanos encuestados acerca de cuanto conocen a Víctor Andrés Belaunde lo relacionaron a la política; mientras que la tercera parte lamentablemente de los encuestados demostró desconocimiento alguno de quien fue este ilustre personaje arequipeño, a pesar de que es un personaje Arequipeño. Víctor Andrés Belaúnde nació en Político y escritor peruano. Miembro de Belaunde es notoria la influencia que ejerce el ambiente social, cultural y político que vivió en sus primeros años en Arequipa, y que nos puede ayudar a explicar el hecho de que él haya sido el que tuviera una visión más global y certera sobre el Perú en comparación con todos sus compañeros generacionales. Desde joven trabajo en el Ministerio de Relaciones Exteriores, así como en las misiones diplomáticas fuera del país. Fue un maestro en el que hacer diplomático. Víctor Andrés Belaúnde desempeñó varias veces el cargo de Ministro de Estado y Embajador del país. Vivió vinculado por muchos años a Una de sus intervenciones más resaltantes ocurrió durante una disputa fronteriza con Bolivia y que terminó gracias al aporte de Víctor Andrés Belaúnde, quien impuso su sello de talentoso mediador. Su actividad no sólo se centró en la diplomacia, pues también se desenvolvió en otros campos, tales como el periodismo, la literatura, la filosofía; es decir, fue un personaje de gran capacidad intelectual y humanística. Dentro de sus actividades publicó Otras obras cumbres fueron El Perú antiguo y los modernos sociólogos, El movimiento intelectual de Arequipa a fines del siglo XVIII y principios del XIX, Las causas diplomáticas en la guerra del pacífico y La vida universitaria Pero no dejando de lado de resaltar que también fue Jurista, diplomático, historiador y ex rector de San Marcos, Víctor Andrés Belaúnde poco antes de su muerte, dijo: “El rectorado de Fue una persona que vivió enamorado de su país, de su tierra llena de historia y rica en tradición. Por ello realizó brillantes trabajos sobre la historia peruana. Y, con justa razón, es llamado el "Peruano a carta cabal". Motivo por el cual se debe de rescatar entre los jóvenes el amor por su tierra CUAL ES LO MAS IMPORTANNTE DE SU TRAYECTORIA Y Q ES LO Q MAS SE PUEDE RESCATAR La etapa positivista de Belaúnde se refleja en sus tesis y artículos. Su primer trabajo importante, su tesis Filosofía del Derecho y el método positivo, de 1904. Luego vendrían sus otras tesis, la de 1908, El Perú antiguo y los modernos sociólogos (Introducción a un ensayo de sociología jurídica), y las de 1911: Los mitos amazónicos y el Imperio Incaico y Las expediciones de los Incas a En líneas generales, el proyecto de Belaúnde fue un intento armonizador, buscando siempre bajar las tensiones de los conflictos sociales evitando las polarizaciones. Pero, a pesar de su lucidez, Belaúnde no fue oportunamente escuchado por las élites gobernantes. La oligarquía despreció a los intelectuales y evitó proponer un proyecto nacional que significaba, como lo sostenía Belaúnde, una transformación real de las instituciones. Los grupos oligárquicos prefirieron la ganancia particular y el acomodo institucional de acuerdo a las circunstancias, aunque con éxito, pues de otra manera no se puede explicar su larga permanencia en el poder. Mirar al futuro suponía tener una conciencia de país y una convicción modernizadora de las que carecieron dichos grupos privilegiados. LO QUE PUEDO RESCATAR En conclusión, en tanto Belaunde como intelectual, no fue un crítico radical del poder y tampoco uno orgánico, no despreció la política como actividad pero sí mantuvo distancia de quienes la ejercían. Su público no fue un grupo o una clase social específica sino que trató de que su audiencia fuera esa peruanidad que, de un modo un tanto abstracto, intentó definir. Buscó, ya desde su etapa de madurez, colocarse como un pensador por encima de los conflictos para, desde su sentido de realismo, ejercer la reflexión y proponer las correcciones, como una especie de conciencia crítica de la nación, a la manera de los grandes pensadores del siglo XIX. Pero la realidad social del país no le permitió serlo, pues las diferencias radicales que la atravesaban, y que el propio Belaunde analizó, le impidieron dialogar con una población plurilingüe y multicultural y en la que grandes sectores no se sentían identificados con la vida en común, con ese sentimiento de comunidad que es la nacionalidad.